¿Buscas oportunidades profesionales en el ámbito industrial? Los trabajos de Supervisor de Mantenimiento son roles clave en la operación continua y eficiente de cualquier planta de producción o instalación industrial. Este profesional es el responsable de liderar y coordinar todas las actividades destinadas a garantizar la disponibilidad y confiabilidad de los equipos, maquinaria y servicios generales, siendo un pilar fundamental para la productividad y la seguridad. Generalmente, las personas en este rol supervisan un equipo de técnicos y mecánicos, planificando y asignando las tareas diarias. Una de sus responsabilidades centrales es la ejecución del mantenimiento preventivo, estableciendo y siguiendo cronogramas para evitar fallos inesperados y prolongar la vida útil de los activos. También gestionan el mantenimiento correctivo, coordinando las reparaciones necesarias para minimizar los tiempos de parada. La elaboración y actualización constante de procedimientos de trabajo, así como la implementación de mejoras continuas en los procesos del área, son parte esencial de su función. Además, el Supervisor de Mantenimiento tiene a su cargo la gestión administrativa y de indicadores del departamento. Esto incluye el seguimiento de órdenes de trabajo, el control de inventarios de repuestos, herramientas y consumibles, y la elaboración de informes de gestión. Manejar KPIs (Indicadores Clave de Rendimiento) como el tiempo medio entre fallas o el cumplimiento del plan de mantenimiento es crucial para medir la eficiencia. También suele ser responsable de la gestión de contratos con proveedores y servicios tercerizados, asegurando que el trabajo se realice conforme a los estándares de la empresa. Para acceder a estos empleos, se requieren típicamente estudios de ingeniería (Mecánica, Industrial, Electromecánica) o técnicos superiores, complementados con experiencia demostrable en mantenimiento industrial. Las habilidades técnicas sólidas en mecánica, electricidad, hidráulica y neumática son imprescindibles. En el plano de habilidades blandas, se valora enormemente el liderazgo, la capacidad de organización, la resolución de problemas bajo presión y una comunicación clara. El dominio de herramientas ofimáticas (como Excel avanzado) y de software especializado de gestión de mantenimiento asistido por computadora (GMAO o CMMS) es cada vez más un requisito común. La orientación a la seguridad, el cumplimiento de normativas y la capacidad para trabajar en equipo completan el perfil de este profesional indispensable, cuyas decisiones impactan directamente en la rentabilidad y seguridad operacional de la organización.