Si estás buscando trabajos como Senior Contract and Supplier Manager, estás explorando un rol estratégico fundamental en cualquier organización. Este profesional actúa como el pilar que garantiza que las relaciones con proveedores y los acuerdos contractuales no solo sean sólidos jurídicamente, sino que también aporten el máximo valor y mitigación de riesgos para la empresa. Los empleos en esta área combinan conocimientos legales, financieros y de gestión de relaciones, posicionándose como eslabones clave entre el departamento legal, las finanzas, las operaciones y los proveedores externos. Las responsabilidades típicas de un Senior Contract and Supplier Manager giran en torno a dos ejes principales: la gestión de contratos y la gestión de proveedores. En el ámbito contractual, su labor implica la redacción, revisión y negociación de acuerdos complejos, como Acuerdos Marco de Servicios (MSA), asegurando el cumplimiento de las políticas internas y la legislación aplicable. Gestionan el ciclo de vida completo del contrato, desde la creación hasta la renovación o terminación, supervisando las solicitudes de cambio, identificando riesgos y asegurando el cumplimiento de las obligaciones por ambas partes. En cuanto a la gestión de proveedores, su función es más relacional y de rendimiento. Se encargan de evaluar y seleccionar proveedores, desarrollar y aplicar métricas de rendimiento (SLAs/KPIs), y conducir revisiones periódicas del desempeño. Una parte crucial de su trabajo es la gestión estratégica de la relación, fomentando la colaboración, resolviendo disputas y negociando para optimizar costes y calidad. También son responsables de consolidar y racionalizar el portafolio de contratos con terceros, buscando siempre la eficiencia y la reducción de riesgos. Para acceder a estos empleos, se suelen requerir habilidades como una excepcional atención al detalle, fuertes capacidades analíticas y de negociación, y una comunicación clara y efectiva para interactuar con múltiples niveles de la organización y con proveedores. Un perfil exitoso suele ser autónomo, proactivo y con mentalidad estratégica. En cuanto a requisitos, es común solicitar entre 3 y 5 años de experiencia en roles similares, un dominio avanzado del inglés (en contextos internacionales) y una formación o experiencia de fondo en áreas como gestión operativa de contratos, procurement (compras), controlling o derecho. Este perfil híbrido es altamente valorado, ya que permite navegar con solvencia entre los aspectos técnicos, comerciales y legales inherentes al puesto.